Este centro de día atiende a unos 40 niños y jóvenes de 4 a 18 años que sufren deficiencias físicas y síquicas, como el Síndrome Down, parálisis cerebral, autismo y enfermedades similares. Los niños reciben aquí atención médica y se les da un tratamiento terapéutico y, en dependencia de sus capacidades mentales, reciben clases en pequeños grupos. Las clases consisten, entre otras cosas, en terapia musical y logopedia, deporte y Yoga.
Sólo muy pocas veces se consigue la integración en un colegio normal, pero tampoco es ese el objetivo de esta institución. Pero los niños aprenden a desarrollar destrezas y formas de comportamiento que se necesitan en la vida, tales como la toma de alimentos, ir al servicio, higiene, etc. que les da más confianza en sus capacidades. Muchos de los jóvenes pasan a trabajar más tarde en puestos con atención especial. Esta institución no recibe ningún tipo de ayuda estatal y sólo vive de las donaciones y de los pagos voluntarios de algunos padres.